acontecimiento. viaje filosófico a través de un concepto. apuntes

Resúmenes y apuntes de lectura

Acercándose al final de su libro Acontecimiento. Viaje filosófico a través de un concepto, Slavoj Žižek apunta: “En el último par de años [el texto fue escrito en 2014], hemos vivido una continua situación de pre-acontecimiento, en la cual una barrera invisible parece prevenir una y otra vez la génesis de un verdadero acontecimiento, el establecimiento de algo Nuevo”. [161]. A lo largo de casi 200 páginas, el filósofo esloveno ensaya una definición de la noción de acontecimiento a través de la analogía de un viaje. Para ello, hace uso de episodios recientes de la historia mundial, como las protestas que derrocaron el régimen de Mubarak en Egipto; películas, entre las que se destacan Melancholia y The Act of Killing de Lars Von Trier y Joshua Oppenheimer; y extractos de los pensamientos de Platón, Descartes y Heidegger. | Las imágenes que introducen esta entrada pertenecen a la serie Equilibres de Peter Fischli y David Weiss (1984-1987).

“Éste es un acontecimiento en su forma más pura y mínima: algo impresionante, dislocado, que parece ocurrir de repente e interrumpe el habitual fluir de las cosas; algo que emerge aparentemente de la nada, sin causas discernibles, una aparición sin fundamento sólido”. [4].

“Hay, por definición, algo milagroso en todo acontecimiento (…). La naturaleza acontecimental del cristianismo surge del hecho de que para ser cristiano se requiere creer en un acontecimiento singular: la muerte y resurrección de Cristo. Quizás más fundamental sea la relación circular entre la creencia y sus razones: no puedo decir que creo en Cristo porque estaba convencido por razones para creer; es sólo cuando creo que puedo comprender estas razones. La misma relación circular se da en el amor: no me enamoro por razones precisas (sus labios, su sonrisa…), es porque ya amo que sus labios, etc. me atraen. Esto explica por qué el amor también es un acontecimiento. Es la manifestación de una estructura circular en la cual el efecto acontecimental retroactivamente determina sus causas o razones. Y lo mismo sucede en los eventos políticos, como las protestas de la plaza Tahrir en Cairo, las cuales derrocaron el régimen de Mubarak: uno puede explicar fácilmente las protestas como el resultado de específicos problemas en la sociedad egipcia (juventud educada y desempleada sin claras expectativas, etc.), pero de ninguna manera estos problemas pueden explicar del todo la energía sinérgica que dio lugar a lo que ocurrió después”. [4].

“A primera vista, un acontecimiento es el efecto que parece exceder sus causas, y el espacio de un acontecimiento es el de la brecha que separa el efecto de las causas. Ya con esta definición aproximativa, nos encontramos en el corazón de la filosofía, debido a que la causalidad es uno de los problemas básicos con los que se enfrenta: ¿Está todo conectado por relaciones causales? ¿Todo lo que existe está fundamentado con razones suficientes? ¿O existen cosas que ocurren de la nada? ¿Cómo, entonces, puede la filosofía ayudarnos a comprender qué es un acontecimiento (una ocurrencia que carece de razones suficientes) y cómo es posible?” [5].

“Nuestra primera definición tentativa de un acontecimiento como efecto que excede sus causas da lugar a una multiplicidad inconsistente: ¿es un acontecimiento un cambio en la forma en que la realidad se nos presenta o es una profunda transformación de la realidad misma? (…). En cualquier caso, tal aproximación ignora la cualidad básica de todo acontecimiento: la emergencia sorpresiva de algo nuevo que socava todo esquema establecido”. [7].

“… en su concepción más elemental, un acontecimiento no es algo que ocurre en el mundo, sino un cambio del encuadre mismo a través del cual percibimos el mundo y nos vinculamos con éste. Tal encuadre puede a veces presentarse como una ficción que, no obstante, nos permite decir la verdad indirectamente”. [12]. Al respecto, Žižek destacó el documental de Joshua Oppenheimer, The Act of Killing.

“Y esto, entonces, nos lleva la noción heideggeriana de acontecimiento (Ereignis): Para Heidegger, un acontecimiento no tiene nada que ver con procesos que ocurren en la realidad. Un acontecimiento designa una nueva revelación epocal del Ser, la emergencia de un nuevo mundo (un horizonte de significado dentro del cual las entidades aparecen)”. [30].

“Debemos comenzar por recordar que un acontecimiento es un radical punto de giro que es, en su verdadera dimensión, invisible. En palabras del filósofo francés Maurice Blanchot: Pregunta: ¿Admitiría usted este hecho, que nos encontramos en un punto de giro? Respuesta: Si es un hecho, no es un punto de giro. En un acontecimiento, las cosas no sólo cambian, lo que cambia es el parámetro mismo a través del cual medimos los hechos de ese cambio, es decir, es un punto de giro que transforma por completo el campo en el que los hechos aparecen”. [159].

“Éste es, pues, el final. Nos ha traído de vuelta al principio, a nuestra primera definición de acontecimiento como acto de reencuadre (…). Si, tarde en la noche, ya en cama, el viajero que acaba de terminar este viaje está placenteramente cansado o demasiado agotado para imaginar un futuro acontecimiento político, sólo puedo decirle sinceramente: Nota bene!” [159].

 

The Author

autor, investigador y docente de temas vinculados con la fotografía y el pensamiento contemporáneo. buenos aires, argentina. buzon.jpg@gmail.com