hercule florence. el descubrimiento aislado de la fotografía. apuntes

Resúmenes y apuntes de lectura

En Hercule Florence. El descubrimiento aislado de la fotografía (Ediciones Cátedra, 2017), el historiador y fotógrafo Boris Kossoy resume años de investigación sobre el francés asentado en Brasil en 1824. El autor entrecruza documentos que datan de la primera mitad del siglo XIX con sus propios experimentos fotográficos, lo que le permite concebir un origen histórico alternativo del medio. A continuación, se encuentran algunos apuntes de lectura; arriba, una imagen del proyecto Sur les traces d’Hercule Florence de Livia Mezli.

“Hace seis años y medio que trabajo con la polygraphie; mis investigaciones han sido penosas hasta el punto de causarme preocupaciones en cuanto a la subsistencia de mi familia y de haberme arrancado lágrimas de dolor más de una vez”. (Entrada en manuscrito de 1837. 2017 : 46).

“Hercule Florence, inventor de un nuevo proceso Autographico les hace saber a quienes quieran obtener un cierto número de ejemplares de su retrato para repartir entre parientes y amigos que él hace el original al precio de 3$200 e imprime también cualquier dibujo, letrero con adornos, música, tarjetas de visita, conocimientos, etc.”. (Aviso comercial de 1832. 2017 : 47).

“… no es posible precisar hasta qué punto su procedimiento llegó a ser conocido por otras personas que bien pudieron haberse ‘apropiado’ de él, ya que desde la década de 1830 Florence dio a conocer sus detalles técnicos en repetidas ocasiones y él mismo se encargó de divulgarlo insistentemente, como ha sido aquí relatado: un trabajo de divulgación y persuasión que se extendió durante más de treinta años, tanto en Brasil como en el ámbito internacional”. (2017 : 57).

“Ya en 1976, con ocasión de una exposición consagrada a los pioneros de la fotografía en Brasil, Gilberto Ferrez y Weston Naef—en esa época curador asistente del Departamento de Fotografía del Metropolitan Museum de Nueva York— publican un libro en el cual mencionan el nombre de Hercule Florence. Con el fin de valorar el nivel de superficialidad de sus afirmaciones, destacaré tan solo dos que son particularmente significativas: ‘Las entradas relativas a la fotografía no proporcionan la suficiente información para reconstruir su procedimiento, a diferencia de las revistas científicas, que son cuidadosamente archivadas y que documentan los más importantes inventos del siglo XIX’.
Tal afirmación, desprovista de todo fundamento, ejemplifica claramente el total desconocimiento de los manuscritos (…). Veamos ahora la siguiente afirmación, la cual es sumamente sugestiva:
‘No parece que Florence compartiera su descubrimiento con los brasileños, a excepción de Joaquim Corrêa de Mello. Esto es algo sorprendente si se toma en consideración la pasión que don Pedro II sentía por la fotografía; ¿por qué razón Florence no le presentó su procedimiento al emperador? [sic]. Existía un claro interés por la fotografía en Brasil, y, de haber revelado lo que sabía, Florence habría hecho historia’.
Si se toma en consideración la ‘pasión’ que Pedro II sentía por la fotografía, es realmente una pena que en la época en que Florence inventó el procedimiento fotográfico, en 1833, el futuro emperador tuviera apenas 7 años de edad”. (2017 : 92, 93).

“A partir de la información que nos ofrecen los textos de primer orden, podemos destacar los elementos esenciales para el doble objetivo que proponemos: reconstrucción y confirmación de la autenticidad de las diversas etapas de los experimentos más importantes de Florence, cuyos pasos serían aquí debidamente abordados en detalle e identificados en el tiempo.
La información de segundo orden resulta interesante porque menciona a varias de las personas con las que Florence mantuvo contacto, así como por plasmar las reflexiones, en ocasiones apasionadas, que confiaba a esos mismos diarios, sin olvidar sus frustraciones, sus comentarios sobre el entorno en el que se encontraba, sus dificultades para sacar adelante proyectos e investigaciones ‘en el exilio’; consideraciones útiles, ciertamente, en el sentido en que contribuyen a apreciar mejor las inquietudes y personalidad de Florence.
En cuanto a las fuentes transmitidas por medio de la representación plástica, contienen información estrictamente científica y práctica, ya que materializan visualmente las técnicas y los métodos que constan en los trabajos de Florence esencialmente en el período comprendido entre 1833 y 1838. Estas representaciones son, por consiguiente, de interés científico para el presente estudio”. (2017 : 103).

“El 15 de enero de 1833 es la fecha en la que Florence llevó a cabo los primeros registros sobre fotografía en la página 131 y su reverso del diario Livre d’annotations et de premiers matériaux. En este texto Florence hace ciertas conjeturas y demuestra algunos conocimientos fundamentales: menciona la camera obscura y cree ‘anticipar que un día será posible imprimir por la acción de la luz’. Afirma que es ‘el nitrato de plata, de todas las sustancias que conozco, la única que tiene la propiedad de ennegrecerse con el sol’. y agrega: ‘una hoja de papel […] cubierta de una capa de esa sustancia, en una camera obscura […] resultará en que el objeto representado allí permanezca aún después de haber sido retirado de la camera obscura.
Esas primeras observaciones son sorprendentes. Todo indica que Florence ya tenía conocimiento de las propiedades del nitrato de plata, del uso de la camera obscura y de la posibilidad de representar los objetos en su interior mediante el empleo de sustancias químicas. Parece no haber dudas de que las propiedades del nitrato de plata ya le habían sido transmitidas por el joven boticario Joaquim Corrêa de Mello (1816-1877) el año anterior, el 15 de agosto de 1832. Esta es la fecha a la que Florence se refiere en distintas ocasiones, tanto en los manuscritos como en las memorias de sus inventos que envió a distintas personas, como pudimos observar anteriormente. Es importante subrayar que la información le transmitió Joaquim Corrêa de Mello le dio a Florence el primer impulso para el inicio de las investigaciones que siguieron”. (2017 : 116-119).

“La acción de la luz me dibujó los objetos en la camera obscura; solo fijaba las grandes formas, los contrastes pronunciados, y esto con el defecto de volver claros los oscuros, y viceversa. Pero a pesar de todo, ¿no es este medio de obtener los dibujos hechos por la naturaleza y no por la mano del hombre, no es esto, puesta de lado su actual precariedad, un hecho nuevo en las artes y también de gran interés? ¿No es susceptible de perfeccionamiento? ¿No habré iniciado el arte más maravilloso de dibujar un objeto cualquiera, de captar una vista sin tomarme la molestia de hacerlo yo mismo?”. (Entrada en manuscrito de 1833. 2017 : 120-121).

“Al emplear el cloruro de plata como sustancia fotosensible, y el amoníaco (hidróxido de amonio) para disolver el cloruro no afectado por la luz, Florence completaba el ciclo produciendo copias fotográficas permanentes, o sea, fijadas.
En este punto, Florence fue el primero, entre los demás precursores, que realizó algo similar. Basta recordar que Wedgwood y Davy, así como Niépce más tarde, no lograron encontrar un solvente para fijar las copias a base de sales de plata. En cuanto a Daguerre y Fox Talbot, emplearon cloruro de sodio (sal de cocina), pero solo resolvieron el problema precariamente. Sería gracias a John Herschel como Talbot y Daguerre encontrarían la solución para hacer sus ejemplares inalterables a la luz y consecuentemente permanentes”. (2017: 136).

“Tales evidencias [anotaciones en los manuscritos, anotaciones en los márgenes de copias] nos muestran que Florence fue verdaderamente el primero en hacer uso pionero de la palabra photographie, anticipándose por lo menos cinco años a los demás precursores europeos mencionados [entre los que destaca John Herschel]”. (2017 : 138).

“Advertencia
Protéjase esta estampa de la humedad, del calor intenso, del contacto de ácidos, sales y óxidos. Evítese pasar los dedos sobre la imagen y nótese principalmente que la luz del día mancha el papel: por lo tanto, debe guardarse esta estampa en un portafolio dentro de un cajón durante el tiempo que no se utilice…” (Anotación en márgenes de diploma generado de 1833. 2017 : 142).

“Otro descubrimiento mío, conocido también en esta vila, así como por algunas personas en Río de Janeiro, es la fotografía; el manuscrito que fue enviado a París incluía en total esos dos títulos: Descubrimiento de la fotografía o impresión por medio de la luz solar. Indagaciones sobre la fijación de imágenes en la camera obscura por la acción de la luz. Un dibujo que yo había fotografiado le fue obsequiado al príncipe de Joinville y colocado en su álbum por una persona a la que le debo este favor. Acabo de ser informado de que en Alemania se han realizado impresiones por medio de la luz, y que en París la fijación de imágenes está alcanzando una gran perfección. Como me ocupé poco de la fotografía por necesitar esta de medios más complicados y de suficientes conocimientos de química, no disputaré descubrimientos con nadie, porque una misma idea se le puede ocurrir a dos personas distintas, y también porque siempre encontré deficiencias en los resultados que alcanzaba, y a cada uno aquello que se le merece; pero anticipo esta declaración con respecto a la poligrafía, que cuenta con tan bellas propiedades, para que en todo momento se conozca su inventor”. (Nota publicada en A Phenix, el 26 de octubre de 1839. 2017 : 155).

“Curiosa ironía: ¡un año y medio antes de que fuera anunciado el descubrimiento de Daguerre por la Academia de las Ciencias de París (19 de agosto de 1839) el príncipe de Joinville, hijo del rey de Francia, llevaba en su equipaje una copia de un indio bororo obtenida por un proceso fotográfico!” (2017 : 158).

“Finalmente, la conclusión del informe del 20 de agosto de 1976: ‘Las fórmulas para la preparación de papeles sensibles a la luz (fotográficos), según constan en los diarios de Hercule Florence, y tal como fueron transcritas por Boris Kossoy, funcionan bien, produciendo imágenes print-out’” (Informe de supervisor de los experimentos de Kossoy en Rochester, Nueva York. 2017 : 162).

“En lo que se refiere a su descubrimiento fotográfico, una contradicción perversa marca su realización en la medida en que fue llevada a cabo en el interior de un país con una estructura socioeconómica de las características coloniales y en un ambiente nada receptivo a las innovaciones técnicas y al avance científico. Paradójicamente, si tal contexto fue de alguna forma determinante para que un espíritu inventivo como el de Florence pudiera realizar sus experimentos precursores, en contraposición, la propia sociedad de la que formó parte fue incapaz de advertir el verdadero alcance de su descubrimiento”. (2017 : 166).

“En un siglo en el cual se recompensa el talento, la Providencia me condujo a un país en el cual no se le hace ningún caso. Sufro los horrores de la miseria y mi imaginación está repleta de descubrimiento. Ni una sola alma me escucha y, si lo hiciese, no me comprendería. Aquí solo se aprecia el oro y nadie se ocupa de otra cosa que de la política, el comercio, el azúcar, el café y la carne humana. Conozco, sin duda, bellas almas, aunque en número reducido, sin formación en mi lenguaje, y yo respeto su ignorancia”. (Entrada en manuscrito de 1839 o 1840. 2017 : 166).

The Author

autor, investigador y docente de temas vinculados con la fotografía y el pensamiento contemporáneo. buenos aires, argentina. buzon.jpg@gmail.com